Ajuntament de Sant Andreu de la Barca
25/06/2017 10:50:23
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Sant Andreu de la Barca
Ciutat

Ceràmica trobada en una necròpoli de l'època romana als terrenys de l'antiga masia de Can Puigbó (Pla de l'Estació) de Sant Andreu de la Barca.
Ceràmica trobada en una necròpoli de l'època romana als terrenys de l'antiga masia de Can Puigbó (Pla de l'Estació) de Sant Andreu de la Barca.

Prehistoria y romanización

Sant Andreu de la Barca, situado en unas fértiles tierras de la cubeta de la orilla derecha del Baix Llobregat, rodeadas a sur y a ponente por el macizo del Ordal, bien orientadas y de pendientes suaves, atravesadas por rieras y torrentes y sin que carezcan las fuentes, difícilmente podía escaparse de una ocupación humana y, por lo tanto, del trabajo de sus tierras de manera constante a través de los siglos.

En este sentido hace falta interpretar la existencia de restos ibéricos (hallazgos en la capilla de Santa Madrona, en el Palau) y romanas (villa romana de Santa Madrona del Palau y el yacimiento de Can Puigbó) en diferentes lugares del municipio.

El yacimiento de Can Puigbó tiene una cierta importancia: se trata de más de 50 sepulcros del siglo IV después de Cristo, que coinciden con la desintegración del mundo romano.

Llibre dels jurats de Sant Andreu de la Barca (1592). Segle XVI
Llibre dels jurats de Sant Andreu de la Barca (1592). Segle XVI

Época medieval

El establecimiento de la frontera con el mundo musulmán en el Llobregat, en el siglo IX, comportó la construcción de castillos que protegieran estos lugares. El castillo de Castellvell de Rosanes fue el encargado de garantizar la seguridad de la zona. La primera referencia escrita de Sant Andreu de la Barca corresponde al año 1109, a una venta que el señor Guillem Ramon de Castellvell hace de unas masías situadas en la parroquia de Sant Andreu “Saguatosis”.

Hacia los años 1115 y 1126 el señor de Castellvell cedió sus dominios de Sant Andreu d’Aigüestoses al monasterio del Bages de Santa Maria de l’Estany para que los repoblara, cosa que supone un despoblamiento debido a las raíces musulmanas. No parece que la iniciativa regís ya que los señores de Castellvell hacían años más tarde (1140) una concesión en feudo a favor del señor de Palacio.

En un informe de Armand de Fluvià sobre el nuevo escudo municipal del año (1984) se indica que el municipio de Sant Andreu de la Barca estuvo siempre (al menos ya en el año 1100) dentro del término del castillo y baronía de Castellvell de Rosanes. Después estuvo en manos de los vizcondes de Bearn, de los condes de Foix, de los marqueses de Vélez, de los duques de Montalto y, finalmente, hasta 1835, con la abolición de las jurisdicciones señoriales, de los marqueses de Vilafranca do Bierzo.

En el Archivo Histórico Municipal hay cinco Libros de los Jurados de los siglos XVI y XVIII.

Pas amb Barca del riu Llobregat, entre Olesa i Esparreguera, segons un gravat de Langlois (inicis del segle XIX). El pas de Sant Andreu de la Barca devia ser molt semblant.
Pas amb Barca del riu Llobregat, entre Olesa i Esparreguera, segons un gravat de Langlois (inicis del segle XIX). El pas de Sant Andreu de la Barca devia ser molt semblant.

 A finales del siglo XIII, los Fenollar que poseían el dominio de las aguas del Llobregat desde el Congost de Martorell hasta la Roca de Adroc, tenían en servicio una barca por los alrededores de la parroquia de Sant Andreu que se convirtió en el lugar de paso obligado para todos los que transitaban y querían llegar al camino ral que conducía a Barcelona (una riada había destruido el puente romano de Martorell el 1143).

Pont de Molins de Rei en un gravat de Langois de la guerra del Francès
Pont de Molins de Rei en un gravat de Langois de la guerra del Francès

La barca de Sant Andreu y el puente de Molins de Rei

Hace falta tener muy presente que la supervivencia de la barca existente en Sant Andreu tuvo sentido hasta la construcción del puente de Molins de Rei, durante el reinado de Carles III, a finales del siglo XVIII.

La historia del puente de piedra de Molins de Rei comenzó el primer domingo de octubre de 1763. Las obras que se alargaron hasta octubre de 1767, con numerosos paros a causa de las crecidas del caudal del río Llobregat. Las obras las dirigió el ingeniero militar Pedro Martín Cermeño, basándose en el proyecto elaborado por Prósper de Vedroom al 1717, y para la construcción se contó con más de trescientos presos algerianos vigilados por un destacamento de soldados del Batallón de Infantería de Berga.

Pedro Martín Cermeño (Melilla, 26 de marzo de 1722 - 15 de diciembre de 1790)  fue un importante ingeniero militar español, académico de la real de San Fernando (1768) y de la Academia de Arquitectura (1774) de Madrid. Su hermano Juan Martín Cermeño, también ingeniero militar, estuvo destinado igualmente en Cataluña, donde dirigió importantes obras como la reforma y ampliación del Castillo de Montjuïc de Barcelona, proyecto de la capilla de la universidad de Cervera, ambas el 1751. Proyectó y dirigió también, desde el 1752, la construcción del Castillo de Sant Ferran de Figueres, y en Barcelona proyectó al 1756 la construcción de un nuevo baluarte entre el portal del Ángel y los Talleres de Barcelona. Su obra más importante fue el proyecto definitivo del barrio barcelonés de la Barceloneta del 1753, basado en el anterior proyecto de Joris Prosper Van Verboom y dirigida por el teniente coronel Francisco Paredes. Aconteció comandante e inspector general del cuerpo de ingenieros en Madrid en el 1766, y en el 1768 restauró el puente del Diablo de Martorell.

Pedro Martín Cermeño fue también un importante director de obras: Proyectó al 1753 la iglesia de Sant Miquel del Port en la Barceloneta de Barcelona, obra que seria dirigida por Francisco Paredes y Damià Ribes; proyectó la construcción de unas barracas de caballería en la Rambla y en la Barceloneta, en Barcelona; proyectó también La Seu Vella de Lleida al 1760, que sería construida del 1761 al 1781 por el arquitecto Francesco Sabatini; del 1762 al 1764 inspeccionó las obras del colegio de Cirugía de Barcelona; al 1761 revisó el proyecto de construcción de una carretera de Barcelona al límite con el reino de Aragón, proyecto dirigido por el ingeniero Joan Escofet y en el que destaca el Puente de Carles III en Molins de Rei, basado en un antiguo proyecto de Joris Prosper Van Verboom. Del 1776 al 1778 completó la urbanización de la Rambla de Barcelona derribando los muros.

De este histórico puente de piedra de Molins de Rei ofrecemos una imagen en un gravado de Langlois durante la guerra del Francés (1808-1814) y una foto de Josep Salvany, de Martorell, de 1917.

El pont de Molins de Rei el 1917 (Foto Salvany)
El pont de Molins de Rei el 1917 (Foto Salvany)

Con la entrada del siglo XIX, Sant Andreu vivirá todos los acontecimientos de la guerra del Francés en el Baix Llobregat y las diferentes vicisitudes de las guerras civiles o guerras carlistas.

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