OPINIONS i PROPOSTES

OBRERO Y ESPAÑOL, PILAR DE LA NACIÓN

dilluns 23 de març del 2026, Sant Andreu de la Barca

En España el sindicalismo atraviesa una profunda crisis de credibilidad. Durante años los trabajadores han visto cómo sus representantes olvidaban su verdadera función: defender los derechos laborales frente a la precariedad y la desigualdad.

 

En este contexto, el sindicato Solidaridad ha irrumpido con la intención de devolver al movimiento obrero su razón de ser: estar al lado del trabajador, sin servidumbres ni intereses ocultos.

 

El panorama actual es desolador. Sueldos que apenas permiten llegar a fin de mes, contratos temporales encadenados, subcontratas que fragmentan responsabilidades y restan derechos… El trabajador español, especialmente el de base, vive con la angustia de quien trabaja mucho y cobra poco. Y, lo más preocupante, sin perspectivas de mejora ni un horizonte de futuro estable.

 

Mientras tanto, muchos de los sindicatos tradicionales parecen haber perdido el norte. Más atentos a mantener sus privilegios y su influencia política que a representar a quienes dicen defender, se han convertido en meras correas de transmisión del poder. Convocan huelgas por intereses ajenos al mundo laboral, lanzan mensajes vacíos y actúan como si la defensa del trabajador fuera un tema secundario. El sindicalismo no puede permitirse ser la voz del amo, ni seguir extendiendo cortinas de humo que ocultan la realidad de millones de españoles que viven con salarios indignos.

 

Frente a este panorama, Solidaridad representa una bocanada de aire fresco. Su discurso directo, centrado en la defensa del obrero español, recuerda que el trabajo digno no es un lujo, sino un derecho. No se trata de ideología, sino de justicia: de que quien trabaja pueda vivir con dignidad, formar una familia y mirar al futuro sin miedo a perderlo todo de la noche a la mañana.

 

La reconstrucción del sindicalismo pasa por recuperar su esencia: la solidaridad entre trabajadores, la unión frente al abuso y la defensa firme del bienestar común. Si los sindicatos vuelven a ser herramientas al servicio del pueblo trabajador y no de los poderosos, España podrá aspirar a un futuro más justo y digno para todos.

 

 

Amador Vázquez Jorge 

Vox SAB

 

 

El poder adquisitivo del trabajador ha descendido a niveles de hace 20 años, con todo mucho más caro; la vivienda es un bien inaccesible; nuestras nóminas fritas a impuestos, y el autónomo expoliado por lo mismo. Por esto se mueve SOLIDARIDAD, no por la Agenda 2030”.

Jordi de la Fuente

Secretario General de Solidaridad